miércoles, 23 de julio de 2014

Mathieu, cambio de aeropuerto

Ya es oficial: Jérémy Mathieu es jugador del FC Barcelona.
Por 20 millones de euros, la cantidad exigida por el Valencia CF desde el primer momento, el central francés es el nuevo refuerzo del Barça de Luis Enrique.

Mathieu, nacido en Luxeuil-les-Bains (este de Francia) el 29 de octubre de 1983, debutó con el Sochaux en la 2002-03 y se hizo con la titularidad a pesar de contar con apenas 18 años de edad. En 2004 conquistó la Copa de la Liga con Les Lionceaux (los cachorros) y la temporada siguiente fichó por el Toulouse.
Con el conjunto blanquivioleta le esperaba un irregular recorrido. Mathieu completó una gran cantidad de partidos y siguió con su buena proyección y, en la campaña 2006-07, ayudó a su equipo a clasificarse para la Champions League, todo un hito en la historia del TFC. Lamentablemente para Mathieu y los suyos, el Toulouse cayó en la ronda previa a manos del Liverpool. La temporada siguiente fue muy complicada para Mathieu y su equipo, que estuvo a punto de descender, y Jérémy sufrió un auténtico calvario al pasarse media temporada lesionado debido a una fractura en un hueso del pie. Continuó una temporada más, a pesar del interés mostrado por clubes como la Roma. Mathieu abandonó finalmente las filas del Toulouse la temporada siguiente y el 1 de julio de 2009 se hacía efectivo su traspaso al Valencia. En el club che ha jugado los últimos cinco años. En su primera temporada, se hizo con la confianza de Unai Emery y con la titularidad, que solo perdió por una lesión que le mantuvo apartado tres meses. Jordi Alba fue el encargado de suplirle en el lateral izquierdo. En la 2012-13 una nueva lesión lo mantiene fuera de los terrenos de juego durante cinco meses, pero superada la lesión vuelve a asentarse en el once titular. El técnico valencianista, Ernesto Valverde, lo ubica en la posición de central zurdo. Su buen papel hace que Didier Deschamps lo convoque para la selección francesa. En la pasada 2013-14, tras la retirada de Albelda y la marcha de jugadores como Banega, Mathieu asumió el brazalete de capitán.
Hasta la fecha, el francés ha disputado en su carrera un total de 400 partidos en los que ha anotado 23 goles, siete de ellos con el Valencia.

Tras unas últimas semanas plagadas de debates en torno a la figura de Mathieu y de su posibilidad de no encajar en un equipo como el Barça, el luxovien ha acabado recalando en la entidad azulgrana.
Esta misma mañana, las tensas negociaciones entre FC Barcelona y Valencia CF han culminado de forma satisfactoria para ambos. El Valencia estaba a punto de partir rumbo a Perú para hacer un stage de pretemporada, pero parece que en el último momento, ya en el aeropuerto de Barajas, a Jérémy Mathieu le han confirmado su traspaso.

Mathieu es un lateral zurdo de recorrido ofensivo reconvertido en central de perfil corrector, de 1'92 metros y que destaca por su colocación y su técnica, aunque encuentra en su edad -casi 31 años- y en su falta de velocidad sus principales contras.

El francés, que será presentado mañana, jugará las próximas cuatro temporadas (más una opcional) en Can Barça y tendrá una cláusula de rescisión de 50 millones de euros.

lunes, 14 de julio de 2014

Día 25: Alemania, justicia

Alemania es campeona del mundo por cuarta vez. Partido disputadísimo en Maracaná entre Alemania y Argentina, que se decidió con un gol de Mario Götze en el 113' de la prórroga.

Alemania: Neuer, Hummels, Boateng, Höwedes, Lahm, Schweinsteiger, Kramer (Schürrle, 31'), Kroos, Özil (Mertesacker, 120'), Müller y Klose (Götze, 88')

Argentina: Romero, Garay, Demichelis, Rojo, Zabaleta, Biglia, Mascherano, Lavezzi (Agüero, 46'), Enzo Pérez (Gago, 86'), Higuaín (Palacio, 77') y Messi

Partidazo intenso en Rio de Janeiro con el Cristo del Corcovado como telón de fondo.
Alemania es la nueva campeona del mundo justa y merecidamente. La primera mitad fue para los teutones. Los de Joachim Löw saben a lo que juegan. Argentina se lo puso muy difícil porque tácticamente los de Sabella volvieron a hacer un partidazo, con Mascherano nuevamente a la cabeza. Incluso tuvo la 'albiceleste' (azul fuerte anoche) ocasiones para haber cambiado el curso de la historia del fútbol. Porque si Higuaín llega a meter el balón que le regaló Kroos hacia atrás. Era el gol de su vida, pero no remató ni entre los tres palos. El 'Pipita' volvía a ser protagonista en el 30' cuando remataba dentro un pase de Lavezzi, pero el italiano Nicola Rizzoli lo invalidaba por correcto fuera de juego. Alemania llevaba el peso del juego y llegaba también con relativa comodidad, pero la defensa argentina estuvo acertada y contundente. Tanto, que en el minuto 31 Garay (gran Mundial) se llevaba por delante a Kramer -que había entrado a última hora por el lesionado Khedira- y el futbolista del 'Gladbach se retiraba del campo seriamente aturdido. Entró por él Schürrle. El del Chelsea tuvo la primera ocasión clara de Alemania, pero blocó bien Romero. Antes del descanso, tiro de Kroos que despeja el meta del Mónaco y Höwedes envía el rechace al palo.
Esto tuvo que alertar a Argentina, porque los de Sabella salieron enchufadísimos tras el descanso. Y volvieron a tener el gol. Gran pase entre líneas para Messi, que le gana la espalda a Boateng, Leo se planta delante de Neuer y la cruza demasiado. Era el gol de Argentina. Segundo aviso.
El juego se fue equilibrando. Ahora eran los alemanes quienes llevaban la iniciativa. Alemania se fue reponiendo de la salida arrolladora de Argentina y tuvo tres o cuatro llegadas claras al área rival que los propios germanos desbarataron.
Se llegó a la prórroga y Romero siguió siendo decisivo, pero la que tuvo Rodrigo Palacio para Argentina... el del Inter se plantó solo delante de Neuer dentro del área y visualizó una vaselina donde todos vimos un remate por bajo. Tercer y último aviso. Argentina pagó caros sus errores.
En el 113', buena jugada individual de Schürrle por banda izquierda, que pone el centro, Götze la baja con el pecho y se estira para cruzársela con pierna izquierda a Sergio Romero. Era un golazo. Más que eso. Era el golazo. El gol que coronaba a Alemania como campeona del mundo 24 años después, cuando venció precisamente a Argentina por 1-0.
La razón alemana contra el corazón argentino. Mascherano ha sido el mejor futbolista de la 'albiceleste' en el Mundial. Se ha dejado literalmente la piel sobre el campo en cada partido. Sin embargo, Alemania, que también sabe sufrir y luchar (que le pregunten a Schweinsteiger por la sangre que le caía por la cara tras el manotazo de Agüero), ha sido la mejor selección de este campeonato. Desde su debut, donde le metió cuatro a Portugal, hasta la final. Fútbol de toque, mucha movilidad, agresividad, hambre de gol y de ganar... Lo que venía siendo la 'Roja'.
Lo que ya, de hecho, venía siendo Alemania desde 2006, desde su propio Mundial. Semifinalista en aquella edición, finalista en la Euro de 2008 (el inicio de la 'Roja'), semifinalista en el Mundial de 2010, semifinalista en la Eurocopa de hace dos años y ahora, por fin, campeona del mundo. Al fútbol le tocaba ser justo.
Tras el partido, Messi fue galardonado con el Balón de Oro del Mundial. Puro marketing. Ni ha sido el Mundial del azulgrana ni es de lejos el mejor futbolista de este torneo. Por delante, en mi opinión, hay jugadores como Müller, Robben, James Rodríguez e incluso Mascherano, el auténtico líder de Argentina. Aquí el fútbol (la FIFA, más bien,) no fue nada justo.

domingo, 13 de julio de 2014

Día 24: Brasil y la falta de respeto

Holanda venció anoche a Brasil por 0-3 y finaliza el Mundial como tercera clasificada. Brasil, nuevamente humillada, se despide de su Mundial, que ha acabado siendo una auténtica pesadilla.

Brasil: Julio César, David Luiz, Thiago Silva, Maxwell, Maicon, Paulinho (Hernanes, 57'), Luiz Gustavo (Fernandinho, 46'), Oscar, Willian, Ramires (Hulk, 73') y Jo

Holanda: Cillessen (Vorm, 90'), Vlaar, Martins Indi, De Vrij, Clasie (Veltman, 90'), Wijnaldum, De Guzmán, Blind (Janmaat, 70'), Kuyt, Van Persie y Robben

Decía en los días previos Louis Van Gaal que el partido por el tercer y cuarto puesto le parecía poco más que inútil y que no debería jugarse. Eso sí, para no importarle demasiado, Holanda salió a vencer con su once prácticamente de gala.
Y en el minuto 3 ya ganaba. Gran jugada entre Van Persie y Robben, este se va embalado y es derribado fuera del área por Thiago Silva. El argelino Djamel Haimoudi señala penalti y además no expulsa al central del PSG. Lo hizo todo bien, vamos.
Van Persie anotó y silenció al Estadio Nacional. Y en el 17', De Guzmán (titular a última hora por la lesión de Sneijder) llega a línea de fondo por banda derecha, cuelga el centro y David Luiz despeja de cabeza generosamente hacia el punto de penalti, donde Blind no desaprovecha el regalo y remacha con pierna derecha la escuadra de Julio César.
Holanda jugó a placer, combinó y pudo meterle unos cuantos a la anfitriona.
Brasil se acercó al área holandesa a través de Oscar, el único que dio algo de juego a la 'canarinha', que buscó un penalti un poco a la desesperada para intentar marcar el gol que les metiera otra vez en el partido de la (no) consolación. No hubo manera.
En la segunda mitad, la defensa carioca se dedicó a parar a los holandeses -especialmente a Robben, el mejor del partido- con entradas duras, algunas merecedoras de tarjeta roja. Los 'Oranje' siguieron dominando y sentenciaron en el 90', cuando Wijnaldum finalizaba una asistencia de Janmaat desde la derecha. Era el 0-3 final y otra humillación para Brasil.

Era lo justo para ambas selecciones. Holanda tenía que despedirse de Brasil ganando. Había hecho un fútbol efectivo y vistoso desde el primer día -salvo algún encuentro trabado, como ante Costa Rica y en semis frente a Argentina- y por tanto merecía la victoria en su último encuentro.

Brasil no se quedó ni a la entrega de premios. Una falta total de respeto propia de un personaje como Scolari.
A Brasil le habían metido 10 goles en dos partidos y había hecho el ridículo. Le había faltado el respeto a sus aficionados y a su propia historia cayendo de esa manera en su propio Mundial. Es más, se lo había faltado a otras selecciones (entre ellas, España) riéndose de su eliminación. A Brasil le tenían ganas desde el primer día cuando, más allá del optimismo y la alegría del anfitrión, lo que irradiaba la 'verdeamarelha' era prepotencia y desprecio a sus rivales. Todo vuelve.
Tú faltas el respeto fuera del campo. A ti te lo faltan dentro.

jueves, 10 de julio de 2014

Y ahora, la final y el tercer y cuarto puesto

Domingo 13 de julio, 21h, Estadio Maracaná: Alemania-Argentina

Alemania y Argentina ya están en la final del Mundial 2014. Se reeditará, pues, el duelo de las finales de México '86 y de Italia '90.
En 1986 Argentina logró su primer campeonato al imponerse por 3-2 gracias a los goles de Brown, Jorge Valdano y Buruchaga por los de Rummenigge y Rudi Völler. Cuatro años más tarde, el 'Mannschaft' se vengaría con un solitario tanto de penalti de Andreas Brehme.
En el cómputo global de partidos mundialistas, Alemania y Argentina se han enfrentado en un total de seis ocasiones, con un saldo de tres victorias para los germanos, dos empates y un solo triunfo para la 'albiceleste'. Si tenemos en cuenta el total de partidos entre ambas selecciones, sale ganando Argentina con 9 victorias, por 6 de Alemania y 5 empates.
En el último precedente -un amistoso disputado en 2012- Argentina venció por 1-3, pero a buen seguro que los alemanes prefieren quedarse con el último partido disputado en una Copa del Mundo. Fue en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica. Alemania goleó a Argentina por 0-4.
Sin ninguna duda, si hay un equipo favorito para esta final, ese es el conjunto teutón, que llega con la moral por las nubes tras el 1-7 a Brasil en semifinales. Alemania se planta por octava vez en la final de un Mundial. Si gana, será su cuarto trofeo.
Argentina, sin apenas brillo, pero con mucho orden táctico y la figura de Messi, llega a Maracaná convencida de que su tercer Mundial es posible. La 'albiceleste' accede a una final por quinta ocasión en su historia. Ha ganado dos y ha perdido otras dos. Para bien o para mal, no habrá dos sin tres.
Si tuviera que apostar, lo haría por una victoria de Argentina en la prórroga. Cosas mías.

Sábado 12 de julio, 22h, Estadio Nacional: Brasil-Holanda

Un día antes, en Brasilia, el partido de consolación, el tercer y cuarto puesto de Brasil'14.
Un encuentro que sobre todo le interesa ganar a Brasil por "reconciliarse" con sus aficionados tras la humillación en semifinales. Sin embargo, es Holanda quien parece más capacitada para llevarse el tercer lugar.
Si bien la anfitriona contará con el apoyo de la torcida en las gradas, el bajón anímico de los de Scolari tras el 1-7 puede pasarles mucha factura. O, quién sabe, podrían los de 'Felipao' sacar el último reflejo de orgullo que les queda para vencer a los de Van Gaal y no despedirse de su propio Mundial perdiendo nuevamente.
La 'Oranje' tampoco ha mostrado su mejor versión en los últimos partidos. Venció a Costa Rica por penaltis en cuartos y sucumbió ante Argentina en la tanda decisiva en semifianles.
Por juego y básicamente por planteamiento (en esto Van Gaal le da un repaso a Scolari) es Holanda quien parte, bajo mi opinión, como favorita. Aunque, como comentaba antes, no descartaría el triunfo de la 'verdeamarelha' por nada del mundo.
Si echamos un vistazo a los antecedentes, hay reparto de puntos: en cuatro enfrentamientos en una Copa del Mundo, Holanda ha ganado dos y Brasil otros dos (uno de ellos por penaltis, el de la semifinal de Francia '98).
En su último enfrentamiento (si no contamos el divertidísimo amistoso de 2011 que acabó 0-0) Holanda se impuso por 2-1 en los cuartos de final en Sudáfrica. Apostaría por ese mismo resultado para este sábado.

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